El rol de la Cooperación Sur-Sur en la promoción de la paz y el desarrollo inclusivo

Por Cecilia Milesi

El preámbulo de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, adoptada por todos los Estados miembros de las Naciones Unidas, declara solemnemente: “No puede haber desarrollo sostenible sin paz, y no puede haber paz sin desarrollo sostenible”.

Es muy positivo que los Estados miembros de la ONU estén prestándole cada vez mayor atención a la interconexión entre paz, seguridad y desarrollo. Esto es esencial para multiplicar y diversificar los esfuerzos para impulsar una paz sostenible, pasando de las palabras a la acción.

En esta dirección, la Cooperación Sur-Sur ofrece un camino adicional y complementario para renovar, revitalizar y multiplicar las alternativas para sostener la paz y el desarrollo inclusivos.

Esto es relevante si consideramos que los países del Sur Global son los que están mas directamente afectados por la inseguridad, la inestabilidad y la violencia al frente La Cooperación Sur-Sur potencia la transferencia de conocimiento y la mejora en la coordinación de políticas públicas en un mundo multipolar, poniendo al Sur Global liderando los procesos de definición de políticas públicas y programas

El 12 de septiembre de 2020, en el Día de las Naciones Unidas para la Cooperación Sur-Sur, se cumplieron 42 años de la adopción por consenso del Plan de Acción de Buenos Aires en 1978. Adicionalmente, hace poco más de un año, 145 Estados miembros participaron de la histórica “Segunda Conferencia de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre la Cooperación Sur-Sur” (PABA+40), aprobando un documento que guiará el futuro de la Cooperación Sur-Sur (CSS). Por ello, y porque hoy conmemoramos el Día Internacional de la Paz, quiero reflexionar y compartir algunas ideas para fortalecer la agenda global para la solidaridad Sur-Sur por la  paz y el desarrollo inclusivo.

Fuente: https://www.flickr.com/photos/unossc

Por qué y cómo la Cooperación Sur-Sur es un camino hacia una paz inclusiva.

La cooperación Sur-Sur diversificar caminos y promueve la confianza mutua

Para los profesionales que trabajan en procesos de construcción y consolidación de paz, es evidente que solo a través de generar “múltiples caminos ” es posible lograr una paz duradera. Promover alternativas para encontrar acuerdos y diversificar opciones para el desarrollo inclusivo es un principio fundamental que guía hacia una paz duradera.

Por el contrario, la concentración del poder de toma de decisiones, conocimiento y recursos en manos de unos pocos, genera divisiones, conflictos y falta de entendimiento. Es por esto que cuando los procesos de construcción de políticas públicas y los procesos de paz se enriquecen con la participación de múltiples actores; cuando los mismos son liderados por aquellos directamente afectados por un problema o un conflicto violento, poniendo a las víctimas en el centro de la construcción de políticas, entonces, las posibilidades de una paz duradera se incrementan. Teniendo esto en consideración, es claro que potenciar la acción conjunta horizontal y la transferencia de conocimientos y coordinación de esfuerzos entre los países del Sur Global es una vía adicional importante para ampliar las probabilidades de lograr la paz y el desarrollo.

A medida que se adopta la solidaridad Sur-Sur como un pilar fundamental para construir un nuevo mundo, los Estados Miembros del Sur abren nuevas rutas para trabajar juntos, escuchándose unos a otros mientras mejoran la coordinación de políticas públicas. Esto puede conducir a un contexto de mayor comprensión, confianza y responsabilidades recíprocas; condiciones previas fundamentales para crear contextos de paz y estabilidad. A modo de ejemplo, en los últimos años ha sido alentador observar los esfuerzos de los gobiernos nacionales invirtiendo recursos y capacidades para construir iniciativas Sur-Sur, especialmente a través de organizaciones regionales como la Unión Africana (UA), la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe (CELAC), la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO), la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD) y el G7+, solo por nombrar algunas. Estas organizaciones están trabajando de forma independiente para coordinar las acciones de paz y desarrollo regionales e interregionales al tiempo que promueven un diálogo revitalizado entre países vecinos y/o aquellos que enfrentan desafíos similares.

En tiempos políticos complejos, consideramos que también es vital incrementar el intercambio de ideas entre continentes, mirando más allá de las fronteras regionales: América Latina y el Caribe, África y Asia deben acercarse aún más para proteger los “bienes comunes globales”, apoyándose mutuamente en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Tenemos mucho que ganar aprendiendo de las experiencias de los demás, evitando errores pasados ​​y ampliando las posibilidades de aprendizaje y réplica de políticas públicas eficaces. Este dialogo, potenciado, es especialmente vital en tiempos de polarización y una competencia extrema entre Estados Unidos y China que parecería llevar a los países menos desarrollados a tomar posición, generando división y angustia en momentos críticos dados por la pandemia del coronavirus. Tal vez, como en los tiempos de la histórica Conferencia de Bandung, este sea un momento para re-pensar como el trabajar de manera mancomunada –sin alinearse a uno u otro bando- sea un catalizador de horizontes de mayor paz y desarrollo para los ciudadanos y ciudadanas directamente afectados por la crisis humanitaria mundial.

En este proceso, las Naciones Unidas desempeña un papel catalizador al respaldar con firmeza las prioridades de los socios del Sur Global al tiempo que puede  convertirse en una plataforma más eficiente para facilitar las conexiones entre los gobiernos y múltiples actores, como los think-tanks y las organizaciones de la sociedad civil. El documento final de PABA + 40 reafirmó el papel central de la Oficina de las Naciones Unidas para la Cooperación Sur-Sur (UNOSSC) como centro de coordinación y promoción de un mecanismo mundial en todo el sistema de las Naciones Unidas para garantizar una mayor y mejor coordinación de la solidaridad del Sur. El sistema de la ONU puede brindar su asistencia para apoyar a los países en desarrollo en la búsqueda de socios de cooperación en áreas estratégicas. En este sentido, resulta alentador observar la creciente colaboración entre la UNOSSC y varias agencias e iniciativas de la ONU en post de prevenir, transformar los conflictos y promover el desarrollo. Al trabajar juntas, las agencias de la ONU brindan un mejor apoyo a los Estados Miembros, las organizaciones regionales y otras partes interesadas, comprometidas con el mantenimiento de la paz.

Fuente: https://www.flickr.com/photos/unossc

La Cooperación Sur-Sur respalda el empoderamiento del Sur, como llave para construir paz

Otro principio fundamental de la Cooperación Sur-Sur es el principio de trabajo según ” la demanda”. Por ejemplo, el párrafo 9 del documento final de PABA +40 reconoce la “naturaleza voluntaria, participativa e impulsada por la demanda de la Cooperación Sur-Sur nacida de objetivos comunes…”. Esto significa que los países del Sur Global se comprometen a respetar las decisiones y prioridades establecidas por las contrapartes al definir e implementar una agenda de políticas de paz y desarrollo. Se trata de encontrar un delicado equilibrio para evitar las consecuencias negativas del intervencionismo y el desprecio de la soberanía nacional. El papel de los socios del Norte u otros socios múltiples, incluidos los organismos de las Naciones Unidas y los bancos de inversión, debe ser de facilitadores según las prioridades definidas por el Sur Global. La no condicionalidad es un principio básico que debe tenerse en cuenta en el intrincado diálogo entre los Estados.

Los constructores de paz reconocemos que el empoderamiento y la agencia son factores esenciales para la concreción de paz. En este sentido, los principios de la Cooperación Sur-Sur son una guía para crear contextos más positivos y sostenibles. Es importante que los principios de la Cooperación Sur-Sur se apliquen de forma coherente y sostenida, teniendo en cuenta enfoques, métodos y herramientas alineados existentes y que se multiplican aún más durante este contexto de cuarentena global en que la tecnología se ha puesto del lado del dialogo horizontal y participativo.

Cooperación Sur-Sur  y el diseño de iniciativas de paz relevantes según contextos diversos

La agenda para el sostenimiento de la paz  de Naciones Unidas se centra en la prevención y transformación de conflictos. La misma, destaca que, si el objetivo es lograr una paz duradera, es necesario y fundamental abordar las causas profundas de los conflictos violentos. Los países deben actuar antes de que “el bosque se incendie” y, al mismo tiempo, deben implementar políticas innovadoras para prevenir la violencia recurrente.

La forma de llevarlas adelante varía significativamente según los contextos deben ir más allá de  intervenciones a corto plazo. En este sentido, la agenda de Cooperación Sur-Sur enfatiza claramente la relevancia de la proximidad en la experiencia ” y también los múltiples y diversos desafíos que enfrentan los países del Sur Global, invitando a los países a reconocer las características específicas de cada país y región para diseñar políticas y programas relevantes

Así, más que simplemente trabajar para responder a crisis y mediar guerras o violencias, las políticas públicas y todos los decisores deben comprometerse a trabajar en la transformación de las condiciones que generan violencia. La Cooperación Sur-Sur pone especial foco en la pobreza, la desigualdad, las diversas formas de discriminación y la vulneración de derechos. La inclusión de las perspectivas de todos los países del Sur Global para analizar las causas sistémicas de la violencia y, en consecuencia, establecer una agenda más legítima y pertinente al contexto es vital para lograr resultados duraderos.

Teniendo esto en cuenta, cabe resaltar que el documento final de PABA+40 destaca la necesidad de considerar las dimensiones económicas, sociales y ambientales de la sostenibilidad, haciendo hincapié en la necesidad de trabajar de manera integral para implementar los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible con el fin de lograr la paz y prosperidad para todos [1].  En la agenda Sur-Sur se integra un conjunto muy diverso y complementario de cuestiones que incluyen, por ejemplo, la buena gobernanza, el cambio climático, la participación de las mujeres, la gestión de las deudas de los países, la planificación urbana, las nuevas tecnologías, entre otras. Durante PABA +40, los Estados miembros reconocieron que los países del Sur Global pueden apoyarse mejor entre sí porque enfrentan problemas similares. La “proximidad” antes mencionada es un factor clave para diseñar respuestas políticas legítimas y relevantes al contexto para lograr una paz inclusiva.

Varias organizaciones nacionales, regionales y agencias de la ONU ya están construyendo puentes de manera activa, apoyándose mutuamente para transferir conocimientos y promover la adaptación de soluciones políticas para abordar desafíos similares. Por ejemplo, el African Peer Review Mechanism es una plataforma para garantizar que se mejoren las prácticas de buena gobernanza en el continente africano, promoviendo así una mayor transparencia y desempeño institucional, algunos de los factores clave para la prevención de conflictos. Otro ejemplo prometedor es la flamante Iniciativa de Cooperación de Ruanda, la cual invita a otros países del Sur a Ruanda, para conocer cómo logró pasar del genocidio y la crisis posterior al conflicto, al crecimiento económico inclusivo. El IGAD’s Conflict Early Warning and Response Mechanism (CEWARN), que reúne a siete países para coordinar y compartir lecciones sobre prevención de conflictos de alerta temprana, también celebró recientemente un evento para compartir conocimiento e ideas sobre enfoques y políticas públicas para gestionar los desafíos transfronterizos. Estos incluyeron la gestión ganadera, el comercio transfronterizo y la seguridad-gobernanza transfronteriza. En esta misma línea, durante mi gestión como asesora de UNOSSC se publicó recientemente el informe “La cooperación Sur-Sur y la Cooperación Triangular en Acción para la paz”, que incluye 21 estudios de caso de coordinación Sur-Sur para transformar las causas fundamentales de los conflictos violentos, dirigido por múltiples agencias de la ONU, gobiernos nacionales y organizaciones regionales.

La lista de buenos ejemplos e iniciativas sólidas para facilitar los intercambios sigue creciendo. Será fundamental mantener y ampliar estos esfuerzos, para facilitar más y mejores aprendizajes en y con el Sur Global. La aplicación de metodologías sólidas y adecuadas para medir impactos concretos a largo plazo es importante para aumentar la confianza en estas iniciativas. En este sentido, el documento final de PABA+40 invita a los Estados Miembros a redoblar los esfuerzos para sistematizar el conocimiento y medir los efectos positivos derivados de las conexiones innovadoras entre los países del Sur Global.

En conclusión, a pesar de los desafíos actuales, estamos en tiempos prometedores para la cooperación de los socios del Sur. Al celebrar el “Día de la Cooperación Sur-Sur” y el “Día Internacional de la Paz”, debemos tomarnos un momento para reflexionar sobre el Documento Final del PABA+40 como una guía para avanzar. Debemos multiplicar la acción y fomentar la innovación, entendiendo que estamos ante una oportunidad histórica. 

Dar un paso al frente y cumplir las promesas de la Cooperación Sur-Sur está en nuestras manos.


Cecilia Milesi es socióloga especializada en gobernanza, prevención de conflictos, rendición de cuentas y desarrollo inclusivo. Entre 2018 y 2019 fue Asesora Senior en Cooperación Sur-Sur para la paz y el desarrollo en la Oficina de Naciones Unidas para la Cooperación Sur-Sur (UNOSSC). Es fundadora de Subir al Sur, iniciativa argentina que promueve el liderazgo juvenil y la educación intercultural. Lanzó Global Change, empresa social que coorganiza experiencias y diálogos innovadores. Maestría en Violencia, Conflicto y Desarrollo de la School of Oriental and African Studies (SOAS) de la Universidad de Londres, y se graduó con honores como socióloga de la Universidad de Buenos Aires. Web: www.ceciliamilesi.com. Una versión similar de este artículo fue publicado originalmente por la United Nations System Staff College (UNSSC) en inglés: https://www.unssc.org/news-and-insights/blog/role-south-south-cooperation-realizing-vision-peace-and-development-all/

[1] El informe de investigación recientemente publicado “El caso de la cooperación Sur-Sur para la paz y el desarrollo” de la Dra. Isabel de Siqueira ofrece una visión más clara del nexo “paz-desarrollo”:  https://www.unsouthsouth.org/2019/03/18/the-case-for-south-south-cooperation-on-peace-and-development-2019/

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