¿Cuál es la situación del aborto en América Latina?

El pañuelo verde es un símbolo transnacional en la lucha por el aborto legal.

Por: Inés Simon, asistente del proyecto Mapa Latinoamericano de Feminicidios.

A inicios de este mes, se filtró un borrador de opinión según el cual el Tribunal Supremo de los Estados Unidos revocaría el histórico fallo de Roe vs Wade, gracias al cual el aborto fue legalizado en este país. A partir del pronunciamiento de dicha decisión en 1973, los estados federales no pueden prohibir el aborto si este se lleva a cabo antes del límite de viabilidad fetal (probabilidad que tiene un feto de sobrevivir fuera del útero): 23 a 24 semanas según los expertos. De llegarse a anular, los estados tendrían total libertad para decidir su legalización. Se estima que de los 50 estados, aproximadamente la mitad prohibirían el aborto o impondrían fuertes restricciones.

Por su parte, hace unos días el Consejo de Ministros de España aprobó la reforma de la ley del aborto. Entre los puntos abordados por este proyecto, que deberá ser tramitado por las Cortes Generales, se incluyen: la interrupción voluntaria del embarazo para las mujeres de 16 y 17 años y aquellas con discapacidad sin necesidad del permiso de los padres o tutores legales, la posibilidad de realizar un aborto en cualquier hospital público y el acceso a la píldora del día siguiente de manera gratuita en todos los centros de salud y farmacias.

Frente a estas dos realidades tan contradictorias, nos preguntamos ahora, ¿cuál es la situación en América Latina en lo que respecta al acceso al aborto?

Empecemos con el lado positivo, el último país en haber logrado la despenalización del aborto fue Colombia, donde desde febrero de este año, la interrupción del embarazo es legal hasta la semana 24 de gestación. Este fue un gran logro para la región ya que en otros países como Argentina, Uruguay y Cuba, donde el aborto también está legalizado, el límite de tiempo es menor: hasta la semana 14 en Argentina y hasta la semana 12 en los dos últimos. La interrupción voluntaria del embarazo se considera así un derecho humano fundamental reconocido por las constituciones de estos Estados.

Miles de manifestantes celebran ante el fallo a favor de la despenalización del aborto en Colombia. (Foto: CNN)

Sin embargo, estos avances sólo conciernen a este grupo reducido de países. En la mayor parte de América Latina, el aborto no está penalizado únicamente en determinadas circunstancias. En Paraguay, Costa Rica y Perú, sólo está permitido con el fin de evitar un peligro para la vida y la salud de la madre. Las leyes contemplan además penas de prisión que pueden ir hasta los 10 años, dependiendo del país y del tipo de transgresión. Por su parte, Brasil, Panamá, Chile y Bolivia incluyen también los casos de violación e inviabilidad del feto como causales de despenalización. Este último contempla además el incesto.

En la otra cara de la moneda, se encuentran El Salvador, Haití, Honduras, Nicaragua y República Dominicana, donde el aborto está penalizado en todas las circunstancias.

Ecuador merece una especial atención debido a que en febrero de este año, la Asamblea Nacional aprobó un proyecto de ley para permitir el aborto en casos de violación hasta 12 semanas de embarazo y para mujeres indígenas y del área rural hasta 18 semanas. Esta diferenciación pretendía tomar en cuenta las dificultades en el acceso a los servicios de salud (lejanía, difícil acceso, falta de servicios adecuados) a las que hacen frente aquellxs que viven en las zonas más alejadas del país. Sin embargo, dicho proyecto fue parcialmente vetado por el presidente Lasso quien solicitó unificar la limitación a 12 semanas en todos los casos. Veremos qué sucede en el futuro, por ahora, Ecuador solo permite el aborto en caso de peligro a la vida o salud de la mujer y en caso de violación únicamente si se trata de una mujer que padece de una discapacidad mental.

De manera general, las mujeres recurren al aborto de manera indistinta tanto en países donde está legalizado como en los países donde no lo está. Así lo demuestran las datos  sobre el aborto  a nivel mundial: con una tasa de 41 en países donde es legal contra 39 en países donde está totalmente prohibido para los años entre 2015 y 2019 (Guttmacher Institute). La diferencia radica en que el aborto inseguro o clandestino pone en riesgo la vida y la salud de las mujeres. Las complicaciones relacionadas con el aborto en situaciones de riesgo constituye una de las principales causas de mortalidad materna en América Latina (Grupo de Trabajo Regional para la Reducción de la Mortalidad Materna, UNFPA/LACRO, 2021).

Así mismo, la falta de acceso a un aborto seguro afecta de manera particular a los grupos marginados y minoritarios, las personas de bajos recursos, que viven en zonas rurales, indígenas, entre otros. A ellxs, no solo se les niega la posibilidad de un aborto seguro sino que no gozan de los derechos sexuales y reproductivos básicos como acceso a la anticoncepción, información sobre educación sexual, planificación familiar, etc. El derecho al aborto es también una urgencia para lxs adolescentes, específicamente lxs menores de 15 años, para quienes el riesgo de morir por causas relacionadas con el embarazo es hasta tres veces más que en mayores de 20 años. Según la UNFPA, “En América Latina se cree que el numero anual de abortos inseguros entre lxs adolescentes de 15 a 19 años, alcanza un número de 670 mil”.

La Ley de Interrupción Voluntaria del embarazo en Uruguay  logró reducir a cero los fallecimientos a causa de abortos. El país presenta así la menor tasa de mortalidad materna en América Latina para 2019 según el Ministerio de Salud Pública de este país. 

El acceso a un aborto libre y seguro constituye un derecho fundamental que permite la autonomía, igualdad y salud de las mujeres. “Los Estados de todo el mundo deben actuar ahora para despenalizar el aborto y hacer todo lo posible para garantizar que las mujeres y las niñas tengan derecho a tomar sus propias decisiones sobre el embarazo”, manifestaron los expertos del grupo de trabajo de la ONU sobre la cuestión de la discriminación contra la mujer en la legislación y en la práctica, con motivo de la conmemoración del 28 de setiembre “Día Internacional del Aborto Seguro”.

Años de lucha feminista han logrado grandes avances en la conquista de este derecho, pero aún queda mucho camino por recorrer en la región. Es necesario seguir luchando para que las próximas generaciones puedan gozar de este derecho sin distinción.


Referencias

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